Las franquicias son un modelo de emprendimiento muy popular que ha ido ganando protagonismo en los últimos años. Según la Asociación Española de la Franquicia (AEF), el sistema de franquicias español está integrado por más de 1.300 marcas que operan en diferentes sectores, principalmente en de la hostelería y la restauración.
Seguro que tropiezas con alguna de ellas de forma habitual, pero tal vez nunca te habías preguntado cómo funcionan desde el punto de vista legal y operativo.
En este artículo aprenderás qué es una franquicia, su funcionamiento y cómo puedes montar la tuya desde cero y en tan solo cinco pasos.
¿Qué es una franquicia?
Las franquicias son modelos de negocio basados en un acuerdo comercial y jurídico entre dos partes: el franquiciador y el franquiciado.
- Franquiciador: es el dueño de una marca registrada (p. ej., una marca de zapatillas, una cadena de restaurantes o una red de peluquerías).
- Franquiciado: es la persona que paga al franquiciador a cambio de poder operar con su marca y su sistema.
Este acuerdo se consolida en dos tipos de relación entre el franquiciador y el franquiciado:
- Acuerdo jurídico: el franquiciado no es propietario del modelo de negocio, sino que se lo “alquila” al franquiciador. El acuerdo jurídico afecta a la estructura legal de esta relación (partes intervinientes, duración del contrato, obligaciones, etc.).
- Acuerdo comercial: el franquiciado se compromete a desarrollar sus operaciones conforme al modelo de negocio de la franquicia, empleando el nombre comercial y el know-how de la marca (p. ej., presentación de productos, marketing, controles de calidad, etc.).
Lo más importante de estas relaciones es que entiendas que el propietario de un negocio franquiciado no es el propietario de la marca. Simplemente paga los cánones requeridos para poder hacer uso de su imagen de marca y su modelo de negocio. Cada negocio franquiciado funciona de manera independiente, con la particularidad de que existen muchos locales iguales que forman parte de la misma red.
¿Un ejemplo fácil de entender? Un McDonald's en Murcia y un McDonald's en Gijón forman parte de la misma franquicia y ofrecen el mismo servicio, pero funcionan como negocios separados.
Características destacadas de una franquicia
Emprender un negocio como franquiciado ofrece numerosas ventajas. Por ejemplo, en la mayoría de los casos contarás con una base empresarial más sólida, instrucciones detalladas sobre la operativa de tu negocio y soporte técnico siempre que tengas algún problema.
Sin embargo, también existen algunas limitaciones con respecto a un negocio tradicional, como un mayor control por parte del franquiciador o el pago de cánones y regalías, en función del contrato que suscribas.
Estos son los tres rasgos más característicos de cualquier franquicia:
Las franquicias tienen una fórmula comercial probada
Trabajar con un modelo de negocio probado tiene sus ventajas: solo tienes que seguir los pasos que te indique la marca. Pero, ¿hasta qué punto resulta esto beneficioso?
Desde luego, te ahorrarás muchos problemas en la puesta en marcha de tu negocio y disfrutarás de grandes facilidades, como la formación y la transferencia del know-how de la marca. Además, el hecho de vender a otros emprendedores una idea y una forma de negocio suele ser una prueba de su éxito.
Sin embargo, tendrás algunas limitaciones en cuanto a cómo abordar el desarrollo de tu proyecto, ya que estarás sometido a directrices bien definidas.
Las franquicias te ofrecen formación continua
Como franquiciado, podrás dirigirte siempre al franquiciador en busca de apoyo para hacer crecer tu negocio. A la empresa matriz le interesa que sus franquiciados alcancen el éxito, porque estos triunfos por separado también benefician a la marca en su conjunto.
Por eso es habitual que ofrezcan formación al personal, consejos comerciales y apoyo en la puesta en marcha y el mantenimiento de su modelo de negocio. Cuando una propuesta funciona en una franquicia, se comparte con el resto de los franquiciados para que valoren su implementación.
Las franquicias supervisan tu actividad
Las marcas deben asegurarse de que sus franquiciados respetan ciertos estándares de calidad y mantienen la identidad de la marca. Esto se consigue mediante una supervisión continua de sus franquicias para comprobar que están aplicando paso por paso su modelo de negocio.
Es algo que puede convertirse en un problema para los emprendedores con ideas innovadoras o cuando la marca utiliza esquemas comerciales inflexibles que no son capaces de ir adaptándose a las exigencias cambiantes del mercado. Un modelo de negocio exitoso que se queda obsoleto puede derivar en la quiebra de todas sus franquicias (como lo que le sucedió a la cadena de videoclubs Blockbuster).
Las franquicias crean comunidad
Montar una franquicia hará que formes parte de un modelo de negocio más amplio: una comunidad de franquiciados. Esta sensación de pertenencia a un colectivo te permitirá afrontar con más optimismo los retos asociados a cualquier negocio y te ayudará a encontrar soluciones eficientes a los problemas habituales de manera conjunta.
A partir de estas características, puedes sopesar los pros y los contras de montar una franquicia:
| Ventajas | Desventajas |
| Menos riesgos que con un negocio convencional (el éxito del modelo de negocio ya ha sido probado) | Puede implicar un importante desembolso de dinero (canon inicial y regalías periódicas) |
| Centralización del marketing y campañas a gran escala | Dependencia de la marca y pérdida de autonomía para poner en marcha tus propias iniciativas |
| Formación y soporte continuo para un mayor aprovechamiento de los recursos de la marca | Control del negocio limitado a las propias normas impuestas por el franquiciador |
| Facilidades de financiación en comparación con la apertura de un negocio nuevo tradicional | Derechos de uso de la marca temporales y limitados por contrato |
Categorías de franquicias
Existen tantos tipos de franquicia como ideas de negocio. Hay franquicias de ropa, de comida rápida, de mobiliario, de clínicas dentales, de academias de formación y de prácticamente cualquier iniciativa que puedas imaginar.
En España, el ranking de franquicias que dominan el mercado es el siguiente:
- Hostelería y restauración (McDonald's, Burger King, 100 Montaditos…).
- Moda y complementos (Zara, Mango, Massimo Dutti, Tous…).
- Belleza y estética (Yves Rocher, Top Nails, Beauty Max…).
- Mobiliario y hogar (Merkamueble, Bed’s, Conforama…).
- Alimentación (Eroski, Unide, Covirán, Carrefour Express…).
Abordar las características específicas de cada tipo de franquicia es muy complicado, ya que cada una presenta sus particularidades. Pero sí es posible clasificarlas por categorías en función del papel que asume el franquiciado en esta relación.
Franquicia comercial
El franquiciado abona un canon y accede a todo lo necesario para implementar el modelo de negocio de la marca (materiales, logos, documentación, decoración, formación, etc.). Telepizza, por ejemplo, es una de las franquicias comerciales más grandes de España en el ámbito de la hostelería.
Franquicia industrial
El franquiciado adquiere el derecho de fabricación y uso de la patente de un determinado producto, abonando una cantidad fija por cada unidad producida. Un popular modelo de franquicia industrial es Coca Cola, que vende el producto concentrado a sus socios y les permite la producción, el embotellamiento y la distribución de sus refrescos desde plantas independientes repartidas por todo el mundo.
Franquicia de producción
El franquiciado se compromete a vender en exclusiva los productos fabricados por una marca determinada. En otras palabras: la marca produce todo lo que el franquiciado vende (p. ej., las tiendas de moda de Mango o de Esprit).
Franquicia de distribución
El franquiciado distribuye los productos que la marca ofrece, sin que ello implique que la marca sea, además, la fabricante. En ocasiones el franquiciador actúa como puente entre el fabricante y el franquiciado. Es un modelo bastante común en las cadenas de supermercados como Día o Carrefour Express.
Franquicia de servicios
El franquiciado paga un canon y unas regalías a cambio de que el franquiciador le transmita el know-how para la prestación de un determinado servicio en nombre de la marca. Es habitual en negocios de estética y peluquería, agencias de viajes, inmobiliarias o el sector de los seguros y la asesoría (p. ej., Grupo Solisyon).
Franquicia mixta
En ocasiones, los modelos anteriores se combinan entre sí, integrando sus características en un mismo tipo de relación contractual. Es lo que se denomina una franquicia mixta, y suele ser una alternativa bastante habitual entre las franquicias de servicio y las de distribución.
Con o sin franquicia, la consolidación de la marca es fundamental para que un negocio prospere. ¿Te gustaría profundizar en el tema? Consulta este artículo sobre cómo construir reconocimiento de marca.
Franquicias en 2026: ¿son o no rentables?
El modelo de franquicia está diseñado para que todas las partes involucradas salgan ganando: la marca que ofrece su franquicia y el franquiciado que decide adquirirla. Con todo, las posibles ventajas de estos negocios se presentan de manera diferente para cada una de ellas.
¿Por qué puede interesarte convertirte en franquiciado?
Como franquiciado, empezarás un negocio que ya tiene rodaje y que funciona con ciertas garantías de rentabilidad y un modelo operativo escalable. Esto reduce algunos de los riesgos iniciales de todo negocio, aunque no los elimina por completo.
Las franquicias suelen proporcionar seguridad y estabilidad, pero igualmente debes estudiar con detenimiento tu mercado y elaborar un plan de negocio para comprobar su viabilidad.
¿Es buen negocio franquiciar tu marca o empresa?
Crear una franquicia a partir de tu marca o empresa también puede ser una opción rentable. Te permite hacer crecer tu proyecto sin necesidad de gestionar directamente cada uno de los negocios asociados y te brinda acceso a nuevas inversiones.
Muchas marcas de éxito optan por convertirse en franquicias para continuar con su expansión. Es un modelo que les permite llevar su marca a otros mercados y regiones, creando nuevas tiendas físicas u online sin asumir el riesgo de invertir más capital.
¿Qué derechos y obligaciones tiene una franquicia?
Cada país regula el modelo comercial de las franquicias de un modo determinado. Con todo, y a excepción de normativas muy específicas, estos son los derechos y deberes habituales de los franquiciadores y sus franquiciados.
Franquiciadores
- Disponer de una marca, producto o servicio debidamente registrado e introducido en el mercado con éxito probado.
- Transmitir a sus franquiciados el know-how de la marca.
- Contar con la infraestructura necesaria para proporcionar formación y soporte a sus franquiciados.
- Cumplir con los plazos de producción y distribución acordados por contrato.
Franquiciados
- Cumplir con las condiciones económicas del acuerdo (canon inicial y regalías periódicas).
- Mantener la exclusividad de la marca, sin incorporar otros productos o servicios a su oferta.
- Aplicar los estándares, procedimientos y directrices establecidos por el manual de operaciones de la franquicia.
- Garantizar la integridad de la marca y utilizar su imagen del modo adecuado.
5 pasos para convertir tu negocio en una franquicia
¿Tienes un negocio prometedor y te gustaría convertirlo en una franquicia? Aquí tienes una breve guía para convertirte en franquiciador en tan solo 5 pasos.
1. Registra tu marca y tus patentes
Para convertirte en franquicia necesitas tener una marca registrada. Solo de este modo podrás vender la marca a tus franquiciados y asociarla a un modelo de negocio que opere legalmente bajo tu propiedad. En España, este procedimiento se realiza a través de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). En este artículo sobre cómo registrar una marca en España encontrarás una guía detallada para tramitar este registro.
2. Confirma que tu modelo es escalable
La escalabilidad es clave para convertir un negocio en una franquicia. El hecho de que tu modelo operativo haya sido un éxito no garantiza que vaya a funcionar si otros emprendedores lo replican. Tal vez tu proyecto está funcionando porque has encontrado un nicho rentable o porque existe muy poca competencia en tu sector.
Plantéate si tu negocio puede funcionar en un escenario más amplio y si el mercado será capaz de asumir ese aumento de la oferta de tu producto o servicio sin que resulte contraproducente para el negocio. Una vez que lo tengas claro, diseña un modelo escalable que puedas trasladar a tus franquiciados. Una estrategia de inbound marketing sólida te ayudará a dar a conocer tu franquicia y a venderla con éxito.
3. Asegúrate de poder cumplir con tus franquiciados
Los requisitos legales de convertirte en franquiciador pueden variar de un país a otro. Con todo, existen algunas condiciones generales que se aplican en prácticamente cualquier modelo de franquicia:
- Facilitar al franquiciado todos los productos de la franquicia.
- Supervisar las instalaciones en las que el franquiciado realizará la actividad.
- Proporcionar formación, asesoría legal y soporte continuado.
- Monitorizar el funcionamiento de las franquicias y presentar informes de rentabilidad.
4. Define el perfil de tus franquiciados
Al convertir tu marca en una franquicia estarás ofreciendo un nuevo producto diferente al servicio o a los artículos con los que ya trabajabas: ahora vendes todo un modelo de negocio.
En este nuevo contexto es importante que conozcas el perfil de tu buyer persona, es decir, del cliente ideal que podrá sacarle provecho a tu idea de negocio. Si no conectas con personas realmente capacitadas para impulsar tu franquicia, podrías fracasar en tu proyecto de expansión.
5. Marca unos límites
Para que tu marca se mantenga rentable y competente, su expansión debe ser controlada. Aunque puedes realizar modificaciones con posterioridad, es importante que empieces con una idea aproximada de cuántas franquicias quieres crear, por qué regiones o países deseas expandirte o cuál es el volumen estimado de ventas que te gustaría alcanzar.
Acotar tu expansión también te permitirá cumplir con los compromisos que has asumido con tus franquiciados. Si te excedes en tus posibilidades, tendrás dificultades para suministrar los productos a tus franquicias, cubrir sus necesidades de formación y asesoramiento o garantizar que tu marca siga siendo rentable.
¿Quieres crear tu propia franquicia? Antes incluso de poner en marcha estos 5 pasos deberás tener un negocio consolidado. Puedes empezar tu prueba gratis en Shopify, lanzar tu marca en un tiempo récord y dar el salto como franquiciador cuando te sientas listo para ello.
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Preguntas frecuentes sobre las franquicias
¿Existen leyes que regulan las franquicias?
Sí. En cada país existen leyes específicas sobre qué se considera una franquicia y cuáles son sus requisitos legales. En España, por ejemplo, las franquicias están reguladas por la Ley de Ordenación del Comercio Minorista, el Real Decreto 201/2010 y la Ley 15/2007 de Defensa de la Competencia.
Al crear una franquicia, ¿vendo parte de mi negocio?
No. Lo que realmente vendes es un modelo de negocio al amparo de tu marca y con todo lo que ella representa. Sin embargo, cada negocio funciona de manera independiente. Vender una franquicia no es vender una parte de tu negocio, como sí sucede con las acciones.
¿Cualquier empresa o negocio puede convertirse en franquicia?
La escalabilidad es un requisito clave para que un negocio pueda convertirse en una franquicia. Pero, debido a su propia naturaleza o a su manera de operar, no todos los negocios son escalables, de manera que no todos son aptos para transformarse en una franquicia.
¿Es seguro invertir en una franquicia?
En el ámbito empresarial no hay nada 100 % seguro. Aunque las franquicias son modelos de negocio probados que pueden ofrecer ciertas garantías iniciales, la rentabilidad y la estabilidad del negocio dependen de muchos otros factores que evolucionan con el propio mercado.





