Aunque el ecommerce no deja de crecer, las tiendas físicas siguen desempeñando un papel fundamental en la experiencia de compra. En 2025, los centros y parques comerciales españoles registraron 1.955 millones de visitas, un 2,4 % más que el año anterior, una muestra de que los consumidores continúan valorando la compra presencial.
En otras palabras, el canal digital crece y es compatible con el de las tiendas físicas. De hecho, muchos vendedores combinan ambos mundos para ofrecer experiencias más flexibles: comprar online y recoger en tienda, devolver en un local cercano, probar productos antes de comprarlos o usar la tienda como punto de preparación de pedidos.
¿Te interesa conocer más en profundidad cómo funcionan las tiendas físicas y cómo aprovechar todas sus ventajas? Esta guía explica el funcionamiento de este modelo de negocio, con ejemplos de vendedores de éxito que te ayudarán a poner en marcha tu proyecto personal.
¿Qué es una tienda física?
Una tienda física es un establecimiento comercial donde las marcas muestran sus productos y permiten a los clientes conocerlos de primera mano, recibir asesoramiento, probarlos y comprarlos directamente. El principal factor diferenciador frente a las tiendas online es su componente físico.
¿Qué ejemplos de tiendas físicas son populares en España? Seguro que conoces grandes cadenas de supermercados, como Mercadona, espacios de compra con múltiples categorías, como El Corte Inglés, o cadenas de distribución con una amplia oferta de productos, como Carrefour.
La mayoría de estos comercios comparten estas características:
- Una ubicación permanente o semipermanente en un local.
- Interacciones cara a cara entre el personal de tienda y los clientes.
- Entrega inmediata del producto, sin esperar al envío.
- La posibilidad de tocar, ver o probar productos antes de comprarlos.
- Costes fijos habituales, como alquiler, electricidad, mantenimiento o impuestos.
Sin embargo, las tiendas físicas actuales ya no se limitan a ofrecer productos en un punto de venta. También pueden:
- Actuar como centro de preparación de pedidos: recoger, empaquetar y enviar pedidos online para acelerar la entrega.
- Funcionar como showroom: permitir que los clientes vean y prueben productos que quizá compren después en la web.
- Servir como punto de recogida: ofrecer una alternativa para quienes quieren evitar gastos de envío o recibir su pedido el mismo día.
- Organizar experiencias: talleres, demostraciones, tiendas pop-up o eventos de comunidad que atraen a más personas.
Hoy en día, una tienda física ya no es lo opuesto al ecommerce, sino un punto de contacto dentro de una estrategia omnicanal. Aporta un valor diferencial frente al ecommerce: la conexión con otras personas, la compra inmediata y la experiencia de tener el producto en las manos.
¿Cómo funcionan las tiendas físicas?
Las tiendas físicas atraen a los clientes mediante escaparates atractivos y estrategias de merchandising visual que muestran los productos y los invitan a entrar y comprar. Este es su esquema de funcionamiento:
- Atraen clientes: un escaparate cuidado y una buena presentación de productos invitan a los transeúntes a entrar.
- Permiten probar los productos: los clientes pueden ver, tocar, comparar y, en algunos casos, probar los artículos antes de comprarlos.
- Ofrecen atención personalizada: los empleados resuelven dudas, asesoran y ayudan a encontrar los productos adecuados.
- Facilitan la compra inmediata: el cliente puede pagar y llevarse el producto en el momento.
- Refuerzan la estrategia omnicanal: las tiendas también pueden ofrecer servicios como comprar online y recoger en tienda (BOPIS, por sus siglas en inglés), o comprar online y devolver en tienda (BORIS, por sus siglas en inglés).
Ventajas y desventajas de las tiendas físicas
¿Cuáles son los pros y los contras de montar tu propia tienda física? Aquí tienes un resumen de los beneficios y las limitaciones de este tipo de negocios.
Ventajas
Llegas a los clientes que no compran online
No todo el mundo compra por internet. Incluso entre quienes sí lo hacen, muchas personas prefieren comprar en persona cuando necesitan probar una talla, comprobar la calidad de un material o recibir asesoramiento antes de decidirse.
El auge del ecommerce no ha acabado con el potencial de las tiendas físicas; ha resaltado el valor que le dan los clientes a la posibilidad de combinar ambas experiencias. Tener una tienda física que complemente una estrategia de ecommerce permite atender tanto a compradores online como a clientes más tradicionales.
“El comercio minorista nos ofrece un mercado al que no accederíamos con el comercio online”, dice Esther Babayov, directora de marketing de The Suit Depot. “Hay ciertos grupos demográficos que prefieren comprar en persona, como clientes mayores, clientes que no están seguros de su talla, clientes que buscan algo muy específico, etc. Si solo tuviéramos presencia online, estaríamos perdiendo todas esas oportunidades para atender a esos clientes.”
Ofreces mejores experiencias de cliente
El 62 % de los españoles afirma que priorizará las experiencias presenciales en 2026 para contrarrestar la sobrecarga digital. Además, el 46 % prevé aumentar su presupuesto destinado a experiencias respecto a 2025.
Por mucho que mejoren las tecnologías digitales, no puedes oler una vela, probar un colchón o sentir una tela a través de una pantalla. La compra en tiendas físicas ofrece una experiencia multisensorial que ayuda a generar confianza, sobre todo cuando el cliente necesita comparar, tocar o ver el producto en un determinado contexto.
Casper es una marca que combina las experiencias de cliente con sus tiendas físicas. En 2018 lanzó al mercado The Dreamery. Su propuesta está diseñada para que los neoyorquinos con un ritmo de vida frenético puedan hacer una pausa en su tienda y, por 24 $, utilizar una de las camas Casper para una siesta rápida.
Pero no tienes que optar por propuestas tan radicales e innovadoras. Bastará con que ofrezcas a los compradores experiencias personalizadas que las tiendas de ecommerce no les pueden proporcionar. Tendencias como el retail inmersivo o los estudios de creación de contenido son ejemplos perfectos de cómo ofrecer experiencias de compra personalizadas.
“Abrimos nuestra primera tienda física el año pasado”, dice Candice Small, fundadora de Candid Owl. “Si bien vendíamos nuestro producto online con éxito, recibíamos cada vez más solicitudes de nuestros clientes para abrir un showroom o una tienda física que les permitiera visitar y experimentar nuestros productos en persona. Nuestros clientes ahora pueden tocar y sentir nuestras telas en persona para seleccionar sus pantallas de lámpara personalizadas con la confianza de que se adaptarán a la decoración de su hogar”.
Combinas el canal online y el offline con más flexibilidad
Una forma de combinar las compras online y en persona es el click and mortar o retail phygital. Estas dos expresiones en inglés hacen referencia a un modelo de compra en el que los clientes piden el artículo en una tienda online y lo recogen en una tienda física.
Earl of East utilizó con éxito este sistema para mantener abierta su tienda física durante la pandemia. Los clientes solo tenían que descargar una app móvil para pedir su comida y bebidas, y la tienda permanecía abierta durante el día para la recogida.
Este modelo es útil para aquellos clientes que no quieren esperar por su compra, que prefieren evitar los gastos adicionales o que necesitan un producto en el mismo día.
Generas confianza y fidelidad de marca
Las tiendas físicas pueden generar confianza de una forma que las marcas exclusivamente online no siempre logran. El personal de tienda puede escuchar dudas, recomendar productos y ofrecer una atención más personalizada a los compradores.
Esa conexión humana ayuda a que el cliente se sienta más seguro con la compra. También puede reducir devoluciones, aumentar la fidelidad y mejorar el valor de vida del cliente, porque la experiencia se percibe como más cercana y fiable.
Aprovechas el mercado local
Un local comercial también te permite llegar a los clientes cercanos allí donde viven, trabajan o hacen sus compras habituales. Si tu local está en una zona visible y transitada, puede atraer el tráfico peatonal e integrarse más fácilmente en esa comunidad.
Este factor local es especialmente importante para los negocios que dependen de las compras recurrentes, como supermercados, tiendas de proximidad, cafeterías, librerías o servicios especializados.
Desventajas
Gestionar un local comercial puede ser una aventura divertida y rentable, pero también supone algunos retos:
- Gestión del inventario: te enfrentas a la difícil tarea de predecir con precisión la demanda del consumidor. El exceso de stock puede generar costes innecesarios, acumulación de productos y la necesidad de aplicar descuentos para darles salida, mientras que la falta de stock puede traducirse en oportunidades de venta perdidas. Además, el espacio físico limita la cantidad de productos que puedes mantener disponibles.
- Altos costes operativos: las tiendas físicas conllevan gastos sustanciales como alquiler, suministros, mantenimiento, sistemas TPV, seguros, limpieza, seguridad y salarios de los empleados. Esto puede suponer una carga inasumible para un pequeño negocio. Muchos de estos son gastos fijos que debes cubrir incluso si las ventas bajan.
- Competencia: el sector retail es altamente competitivo, con otras tiendas físicas y online que venden productos similares, pugnas de precios y márgenes de beneficio en ocasiones muy ajustados. Para que sea competitiva, tu tienda física debe destacar por aspectos como el servicio, la rapidez, la experiencia y el conocimiento del cliente.
- Alcance limitado: una tienda física puede convertirse en un referente local, pero su alcance depende en gran medida de su ubicación y de los servicios que facilite. Si solo tienes presencia online, únicamente podrás atender a los clientes que puedan desplazarse hasta el local y comprar dentro del horario de tu apertura.
Tienda física vs. ecommerce
Las tiendas físicas han existido durante siglos. Permiten a los clientes interactuar con los productos y con el personal de ventas, además de proporcionar una gratificación instantánea al llevarte los productos en ese mismo momento.
Por su parte, el ecommerce se refiere a la compra y la venta de productos online. Se ha vuelto popular porque los clientes pueden comprar en cualquier lugar y en cualquier momento con todo un catálogo de posibilidades al alcance de su mano.
Los vendedores ya consolidados suelen combinar ambos modelos con una estrategia omnicanal. Así aprovechan las ventajas del comercio físico, como la experiencia sensorial y la confianza, y las del ecommerce, como la comodidad, el alcance y la escalabilidad.
Aquí tienes un resumen de las principales diferencias entre estos dos modelos de venta:
- Interacción física: las tiendas físicas permiten a los clientes interactuar físicamente con el producto antes de comprarlo, mientras que los negocios online no ofrecen esta experiencia.
- Costes generales: las tiendas físicas tienen costes generales más altos, como alquiler, suministros y mantenimiento. Las tiendas online tienen costes generales más bajos, pero tienen otros costes específicos que pueden ser significativos, como sitios web, logística y tecnología de almacenamiento.
- Alcance: el alcance de las tiendas físicas está principalmente limitado a los clientes locales, mientras que los vendedores online pueden alcanzar un mercado global.
- Entrega: en un establecimiento físico, los clientes reciben el producto inmediatamente después de la compra. En ecommerce hay un período de espera para la entrega del producto, por lo que resulta esencial disponer de una política de envíos eficiente.
- Devoluciones y cambios: las devoluciones y los cambios de producto son más sencillos en un negocio local. En un ecommerce existe un plazo de espera para la remisión de los artículos no deseados y la recepción de un cambio o un reembolso.
- Experiencia de cliente: la tienda física permite ofrecer atención en persona, asesoramiento, demostraciones y experiencias de marca. El ecommerce ofrece autoservicio, comodidad y flexibilidad desde cualquier lugar.
- Escalabilidad: para expandir un punto de venta físico, suelen necesitarse nuevos locales, contrataciones y personal. Un ecommerce puede escalar solo con tecnología, logística y estrategias de marketing.
Tipos de tiendas físicas
- Grandes almacenes
- Tiendas especializadas
- Supermercados
- Tiendas de proximidad
- Espacios de retail experiencial
- Gaming lounges
- Cafeterías temáticas o experienciales
Grandes almacenes
El sector de los grandes almacenes mantiene su relevancia dentro del comercio físico en España. Por ejemplo, en 2026, El Corte Inglés comunicó unos ingresos globales de 17.247 millones de euros en el ejercicio 2025-2026, con una cifra de negocio de 14.988 millones y un crecimiento del área de retail del 1,8 % a superficie comparable.
Estos formatos suelen agrupar muchas categorías bajo un mismo techo, desde moda y cosmética hasta hogar, electrónica o alimentación. También pueden actuar como tiendas ancla en zonas comerciales.
Tiendas especializadas
Los negocios físicos como Leroy Merlin, MediaMarkt y Decathlon se especializan en un solo tipo de producto: artículos de bricolaje, electrónica o material deportivo, respectivamente. En la mayoría de los casos, los compradores visitan estas tiendas especializadas con un artículo ya en mente.
Su ventaja está en la especialización del surtido y el asesoramiento experto. Para muchos clientes, hablar con dependientes que conocen bien el producto puede ser decisivo.
Supermercados
Los supermercados son otro ejemplo de comercio minorista físico. Marcas como Mercadona, Lidl y Carrefour tienen presencia en la mayoría del territorio nacional.
Los supermercados siguen reforzando su presencia como canal de compra habitual en España. En 2025, la distribución alimentaria alcanzó las 26.068 tiendas, con 860 nuevas aperturas durante el año, según datos del informe de Asedas y Retail Data.
Tiendas de proximidad
Las tiendas de proximidad en España son pequeños establecimientos minoristas que suelen operar durante amplias horas y se encuentran en ubicaciones de fácil acceso. Ofrecen una variedad de productos cotidianos como comestibles, aperitivos, productos de confitería, artículos de tocador, refrescos y periódicos, a menudo a precios ligeramente más altos debido a su conveniencia.
Las tiendas de proximidad siguen siendo un canal relevante para las compras frecuentes. Según el estudio Hábitos de compra en tiendas de conveniencia: tendencias y patrones, elaborado por CS On Research para Coca-Cola Europacific Partners en 2025, el 99 % de los consumidores españoles afirma acudir a este tipo de establecimientos, y un 63 % lo hace al menos una vez por semana, principalmente por su cercanía y disponibilidad de productos básicos.
Espacios de retail experiencial
Los espacios de retail experiencial se centran en crear momentos memorables. Pueden incluir demostraciones de producto, talleres, pruebas guiadas, asesorías personalizadas o zonas diseñadas para compartir contenido en redes sociales.
Este formato funciona especialmente bien para las marcas que quieren diferenciarse más allá del precio. La tienda se convierte en un lugar para descubrir, aprender y conectar con la marca.
Gaming lounges
Los gaming lounges (espacios gaming) combinan la venta retail con el ocio y la creación de comunidad. Pueden vender juegos, accesorios o productos relacionados, pero su valor está en ofrecer un espacio donde las personas se reúnen para jugar, competir o participar en eventos.
Este modelo de tienda convierte la visita en una experiencia recurrente, lo que aumenta las posibilidades de fidelización. También abre la puerta a ingresos adicionales mediante membresías, reservas, servicios complementarios y productos de mayor rentabilidad.
Cafeterías temáticas o experienciales
Este tipo de cafeterías se diferencia por una propuesta muy concreta: una temática (p. ej., literatura, música, animales…), un tipo de producto (como los cafés de especialidad), una comunidad o una estética fácilmente reconocible. En un mercado cada vez más competitivo, esta especialización les permite destacar y atraer a un público concreto.
Más allá de servir café, crean una experiencia con la que los clientes se identifican. De este modo, se convierten en espacios de encuentro que fortalecen el vínculo con la marca y contribuyen a reforzar su posicionamiento.
Ejemplos de tiendas físicas
La mejor forma de entender el papel de una tienda física es observar cómo lo aplican otras empresas. Estos casos de éxito muestran distintas estrategias para atraer clientes y diferenciarse en el mercado.
Wildling
Wildling es un vendedor de calzado alemán que empezó con una tienda Shopify para luego abrir su primer showroom físico. Utiliza Shopify POS, que se integra completamente con su plataforma de ecommerce, para mostrar la disponibilidad de stock en tiempo real, gestionar el inventario y procesar los pedidos.

La puesta en marcha de este formato en su primera tienda física permitió a Wildling aumentar un 50 % la llegada de nuevos compradores a sus showrooms.
Beauty Heroes
Beauty Heroes era un vendedor de ecommerce de éxito que quería abrir su primera tienda física. Como parte de esta evolución del negocio, decidió combinar los dos canales de venta, el online y el offline, utilizando un único sistema de punto de venta (TPV).

La primera tienda física de Beauty Heroes fue un éxito desde su apertura. La integración de los datos de los clientes de ambos canales permitió al equipo ahorrar tiempo y disponer de una visión más completa para optimizar sus campañas de retargeting y la toma de decisiones.
Neighborhood Goods
Cada vez son más las marcas de venta directa al consumidor que se asocian con comercios físicos para dar visibilidad a sus productos y acercarlos a los clientes de este tipo de negocios.
Neighborhood Goods es un buen ejemplo de este modelo. En lugar de vender únicamente productos propios, reúne en un mismo espacio físico a distintas marcas emergentes y de venta directa al consumidor, como BeHave, Just Water o Chop Chop. De este modo, estas empresas pueden dar a conocer sus productos, llegar a nuevos clientes y probar el canal físico sin asumir el coste de abrir una tienda propia.
Yardbird
Yardbird es una empresa de muebles de exterior que ejemplifica muy bien cómo mejorar la experiencia de cliente combinando las ventajas de la tienda física y el ecommerce.
La empresa vende sus muebles y accesorios a través de canales online y offline, y cuenta ya con más de una veintena de tiendas físicas distribuidas por EE. UU. Proporciona una experiencia única y atractiva para los clientes, permitiéndoles descubrir los productos a través de su sitio web y luego visitar sus locales para probarlos en persona antes de comprarlos.

Yardbird basa su estrategia comercial en ofrecer una experiencia de compra personalizada. En sus espacios de exposición, la marca anima a los clientes a ver, tocar y probar los muebles, de manera que puedan experimentar de primera mano su calidad y sus prestaciones.
Sin embargo, inicialmente utilizaba un TPV obsoleto que limitaba en gran medida este enfoque de negocio. El hardware que utilizaban no se adaptaba a su modelo de venta a través de dispositivos móviles, lo que provocaba interrupciones durante la atención al cliente y reducía la eficiencia del personal.
Con la implementación del hardware de TPV de Shopify lograron solucionar este problema. Ahora los empleados pueden consultar información sobre los productos, comprobar la disponibilidad de stock y procesar pagos desde cualquier lugar de la tienda utilizando un único dispositivo.
Peak Design
Cuando Peter Dering puso en marcha la marca Peak Design, lo hizo con la idea de resolver un problema concreto: facilitar el transporte de cámaras y accesorios fotográficos. Con el tiempo, la marca ha evolucionado hasta combinar su presencia online con tiendas físicas en Nueva York, San Francisco y Japón.
Sin embargo, el sistema TPV que empleaba inicialmente limitaba mucho la movilidad del personal por la tienda física y generaba fricción durante la atención a los clientes.
Para crear una experiencia de compra más ágil, Peak Design incorporó el dispositivo portátil POS Go de Shopify, permitiendo al personal consultar información, atender a los clientes y completar pagos desde cualquier zona de la tienda.
Esta mejora tecnológica ha optimizado el proceso de compra y ha reforzado su servicio de atención personalizada. Actualmente, las tiendas físicas de Peak Design son un ejemplo de cómo con el uso de la tecnología es posible mejorar la experiencia del cliente.
Burberry
La marca de ropa de lujo Burberry inauguró su primera tienda física en Shenzhen (China) en 2020 con un enfoque diferente al de un establecimiento tradicional. Su objetivo no era únicamente impulsar las ventas de productos, sino crear una experiencia de retail inmersiva (artículo en inglés) que fortaleciera la relación con sus clientes.
A través de su miniprograma de WeChat, la marca anima a los visitantes a compartir sus experiencias en redes sociales a cambio de recompensas digitales, como acceso a contenido exclusivo. De este modo, la tienda física amplía su alcance al entorno online y conecta ambos canales de forma integrada.
“La tienda de Burberry en Shenzhen, basada en un modelo de retail en redes sociales, está concebida como un espacio de descubrimiento que conecta los entornos físico y digital, recompensando a los clientes por interactuar con la marca en ambos canales. Este enfoque supone un cambio en la forma de relacionarnos con los clientes y estamos deseando compartir esta nueva experiencia con clientes de todo el mundo”.
Marco Gobbetti, CEO, Burberry.

Cómo abrir tu primera tienda física
Ya tienes las ideas y los ejemplos que demuestran el valor de una tienda física. Ahora toca llevar esa visión a la práctica: estos son los pasos esenciales para crear un espacio que conecte con tus clientes.
1. Encuentra la ubicación adecuada
Ubicar tu local en la zona más concurrida de tu localidad podría resultar tentador. Pero que haya más transeúntes no siempre indica que haya más ventas. A la hora de elegir el espacio adecuado, deberás plantearte otros factores como:
- La ubicación de tus clientes potenciales.
- El flujo de personas y las horas de mayor afluencia.
- La presencia de competidores en la zona.
- La facilidad de acceso y las opciones de aparcamiento.
- La visibilidad del local desde la calle.
El vendedor de calzado Rothy’s dispone de cinco tiendas físicas en EE. UU. Tal como explica su CEO, Stephen Hawthornthwaite, son locales situados en ciudades que tienen una buena mezcla de clientes reales y potenciales.
“A partir de ahí, buscamos un vecindario que tenga carácter, sea transitable y ofrezca otros servicios comerciales, de ocio y de restauración”, dice Stephen. “Lanzamos Rothy’s en 2016 con zapatos cómodos que no comprometen el estilo, y caminar siempre tendrá un lugar especial en nuestros corazones”.
“Además, la comunidad de Rothy’s es un elemento fundamental de nuestra marca. Preferimos abrir tiendas en vecindarios con una identidad comunitaria consolidada, capaces de atraer a los clientes y hacer que quieran quedarse”.
2. Elige un sistema de punto de venta
El siguiente paso para abrir una tienda física es elegir un sistema TPV (o POS, por sus siglas en inglés), el hardware que te permitirá aceptar pagos de los compradores en la tienda. Plataformas como Shopify POS aceptan la mayoría de los métodos de pago, incluyendo aquellos realizados mediante aplicaciones móviles y tarjetas de crédito.
¿La mejor parte? Si estás abriendo tu tienda física como complemento de tu ecommerce, Shopify POS te permitirá trabajar con seguridad en ambos canales de venta. La tecnología integrada en la tienda permite conocer en tiempo real los niveles de inventario y optimizar la gestión del stock. Además, facilita la implementación de servicios omnicanal como el click and collect, que permite a los clientes comprar online y recoger sus pedidos en el establecimiento físico.
Un buen TPV debe sincronizar el inventario, los pedidos y los datos de los clientes en todos tus canales: establecimiento físico, ecommerce, almacén y tiendas pop-up. También debe permitir gestionar varias ubicaciones, actualizar existencias en tiempo real y consultar el historial de compra del cliente para ofrecer una mejor atención.
3. Contrata y forma a tu equipo
Los dependientes también representan la imagen de tu tienda física y, probablemente, serán los primeros profesionales que incorpores al equipo. Como primer elemento de contacto personal con los clientes, desempeñan un papel clave a la hora de ayudar con las decisiones de compra, generar ventas y crear una experiencia positiva.
Para ello, es fundamental que conozcan bien los productos, comprendan la identidad de la marca y sepan asesorar a los clientes de forma cercana, sin resultar invasivos. Además, deben contar con las herramientas necesarias para consultar el inventario, gestionar pagos y resolver procesos como cambios o devoluciones de manera ágil.
Este es un resumen de las funciones básicas del dependiente en una tienda física:
- Recibir a los clientes y ayudarles con su compra.
- Procesar los pagos utilizando tu sistema POS.
- Gestionar las devoluciones y los cambios de producto.
- Diseñar escaparates y merchandising para captar la atención de los clientes potenciales.
- Fomentar la participación en programas de fidelización.
- Consultar los perfiles de los clientes (p. ej., su historial de compra) y la disponibilidad de productos.
4. Gestiona el inventario
La gestión del inventario consiste en registrar qué artículos tienes disponibles para la venta. Supone todo un reto para los vendedores de retail, sobre todo para los que venden a través de diferentes canales, y resulta fundamental para evitar problemas como vender artículos sin stock.
Una buena gestión del inventario se basa en encontrar el equilibrio entre tener muy poco stock (con el riesgo de quedarte sin nada que vender) y tener demasiado stock (con el riesgo de que tus productos pasen de moda o se echen a perder).
¿Cómo puedes lograr este equilibrio? Realiza un seguimiento del inventario en la tienda combinándolo con tu stock de ecommerce. Shopify, por ejemplo, muestra los niveles de existencias de cada artículo tan pronto como se vende, ya sea online o presencialmente.
También te conviene emplear alertas de baja disponibilidad, informes de inventario y ajustes rápidos para detectar tendencias antes de que aparezcan roturas de stock. Si un producto no está disponible en una tienda, siempre puedes tener la opción de venderlo en persona o de enviarlo desde otro almacén o ubicación con existencias.
5. Experimenta con tiendas pop-up
Las tiendas pop-up son una excelente manera de ir conociendo el funcionamiento del comercio físico. En lugar de comprometerte a un alquiler de un año, podrás aprovechar un espacio de escaparate de otros comercios más consolidados.
Una tienda pop-up con una duración limitada genera una sensación de urgencia entre los clientes. Al saber que la experiencia no estará disponible indefinidamente, los visitantes tienen más incentivos para acercarse, descubrir los productos y realizar una compra.
La marca DTC Gymshark puso en práctica esta estrategia con una tienda pop-up en Londres. Además de impulsar la venta de productos, la marca buscó crear una experiencia memorable ofreciendo clases de fitness gratuitas para todos los visitantes.
La marca Birchbox también abrió su primera tienda pop-up como una herramienta para experimentar con el comercio físico. Organizó pop-ups en varias ubicaciones en EE. UU. y finalmente se decidió a establecer una tienda física permanente en su ubicación más popular: Nueva York.
¿Te interesa usar este tipo de tiendas para evaluar el éxito de una ubicación temporal? Entonces deberás medir el rendimiento de cada espacio, asociar las ventas con un determinado perfil de cliente y definir permisos de acceso específicos para tus empleados temporales.
6. Fusiona las compras de tu tienda física y tu ecommerce
Las estrategias multicanal son un buen modo de impulsar el éxito de tu negocio combinando las ventas online y las ventas presenciales. Por ejemplo, un cliente puede ver tu producto en Instagram, comprobar su disponibilidad en tu web, visitar tu establecimiento para probarlo y terminar comprándolo desde su portátil por la noche. En ese recorrido, tu tienda física funciona como un activo de marketing que refuerza la marca y conecta todos los canales.
La forma más sencilla de hacer esto es recopilando las direcciones de email de tus clientes cuando hacen una compra directamente en tu local. Podrás usar esta información para futuras campañas de retargeting, bien para fomentar una nueva compra en tu local o para promover la compra online.
Piensa también en animar a los compradores de tu tienda física a que compartan su experiencia de compra con su círculo más cercano. La publicidad boca a boca y las recomendaciones de amigos y familiares son las formas más creíbles de publicidad. Haz que la gente hable sobre tu tienda y recompénsalos por ello de alguna manera (descuentos, promociones, pequeños obsequios…).
También puedes ofrecer más flexibilidad en las compras: recogida en tienda, envíos desde el establecimiento, devoluciones e intercambios en cualquier ubicación, tarjetas regalo disponibles en todos los canales y programas de fidelización conectados. Los clientes no deberían preocuparse por cómo funcionan tus sistemas internos; esperan una experiencia fluida y sin interrupciones, independientemente del canal que utilicen.
7. Mide, aprende y ajusta
La apertura de tu tienda física es solo el comienzo de esta aventura comercial. Para garantizar su éxito, tendrás que monitorizar qué productos se venden mejor, en qué horarios entra más gente, qué preguntas hacen los clientes con frecuencia y qué canales generan más visitas al local.
Estos datos te ayudan a mejorar tu selección de productos, ajustar los turnos del personal, planificar las promociones y decidir si te conviene abrir otra ubicación, probar con una tienda pop-up o reforzar tu ecommerce.
Consigue un TPV para tu tienda física
Las tiendas físicas siguen ocupando un lugar importante en el comercio actual. Como afirma el presidente de Shopify: “El comercio minorista nunca morirá, porque siempre va a cambiar y evolucionar en función de lo que los consumidores necesitan. La clave es ser resiliente.”
¿Te estás planteando abrir tu propia tienda física? Los pasos anteriores te ayudarán a poner en marcha tu proyecto comercial sobre una base sólida. Además, si ya tienes una tienda online, podrás integrar ambos canales a través de un sistema TPV eficiente. Esto te permitirá ofrecer mejores experiencias de compra, aumentar la confianza del cliente y vender tus productos a través de más canales con mayor facilidad.
Preguntas frecuentes sobre las tiendas físicas
¿Qué es una tienda física?
Una tienda física es un establecimiento al que los clientes pueden acudir para comprar productos o servicios en persona, como una boutique, una cafetería, una librería o un showroom. Aunque se diferencia del ecommerce, muchas empresas combinan ambos canales para vender tanto en la tienda como online.
¿Qué tipos de tiendas físicas existen?
Las tiendas físicas pueden adoptar distintos formatos, como grandes almacenes, tiendas especializadas, supermercados, tiendas de proximidad, farmacias, tiendas de descuento e hipermercados. Algunos ejemplos conocidos son Apple Store, Mercadona, Sephora y Carrefour.
¿Cuál es la diferencia entre tienda física y negocio omnicanal?
Una tienda física es un establecimiento donde los clientes compran productos o servicios de forma presencial. En cambio, un negocio omnicanal combina la venta en la tienda con el ecommerce, ofreciendo una experiencia integrada entre ambos canales.
¿Cómo pueden competir las tiendas físicas con las ventas online?
Las tiendas físicas ofrecen una experiencia de compra presencial que no es posible en ecommerce. Esta experiencia se caracteriza por la atención personalizada, la posibilidad de ver y probar los productos, la recogida en tienda, la comodidad en las devoluciones y los programas de fidelización. Además, cuando se integran con un ecommerce, permiten ofrecer una experiencia de compra más amplia y coherente, aprovechando las oportunidades de venta en todos los canales.





